Mundo de ficçãoIniciar sessãoA diferencia de lo que esperaba, el anciano no me dice una sola palabra sino que agarra mi mano, la toca levemente y después, me lleva hasta el interior de la mansión donde me sorprendo al ver tantos lujos.
‘Al menos es calmado y no como mi suegra.’ Me digo mentalmenteAunque he estado en lugares muy lujosos gracias a todos los hoteles y mansiones en los que he estado desde que me marché del pueblo, nada de eso se compara con lo que observo por los p






