El sábado siguiente David y Clara llegaron puntuales a la casa de diseño de modas más exclusiva de la ciudad. Ahí ya les esperaban Catalina con su abuela y Gertrudis. La abuela de Catalina le había enviado un mensaje previamente en donde le indicaba que se vieran ahí.
Después de saludar a todas (pero besando de forma gallarda el dorso de la mano de Catalina y sonriéndole especialmente) David presentó a su prima.
―Ella es mi prima, Clara Montesinos ―
―Mucho gusto ―Dijo ella sonriendo alegremente