~ D Y L A N A D L E R ~
🥀
Cuando llegué al edificio de Melissa, me di cuenta de algo que hizo que soltara un suspiro de frustración: no llevaba mi llave.
Toqué el timbre y esperé.
Nada.
No se escuchaban pasos ni su voz a través del intercomunicador, así que volví a tocar con más insistencia. Tal vez aún seguía dormida.
Me apoyé contra la puerta y, resignado, me senté en el suelo a esperar. Era extraño que no respondiera.
Busqué mi móvil y le marqué. Llamé una vez. Luego otra.