Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe carcome la ansiedad de saber si ella se encuentra bien, si reaccionó o ¿qué? No puedo quedarme con los brazos cruzados, pero tampoco puedo entrar.
—Familiares de la señorita Zoe Pávlov —dice el médico acercándose hacia nosotros.
¡Mierda! Olvide por completo llamar a la hermana de Zoe.







