POV REBECCA
Mí hija camina ansiosa de un lado al otro del living, mirando de vez en vez por la ventana haber si llega su prometido. La verdad que yo, no quiero verlo, no sé como mirarlo a la cara, estoy en una situación tormentosa. En la cual me odio a mí misma por no dejar de pensar en ese hombre que despertó mí apetito sexual que creía incapaz de sentír... ya que con el papá de samara nunca disfrute el sexo, siempre fue brusco, violento y buscaba su propio desahogo. Nunca me hizo arder de de