Es la mañana de nuestra boda y el día comienza cargado de energía y también de tradiciones, en el caso de Adrian su padrino o «koumbaro» que no es otro que Bacco lo afeita, como señal de confianza, así como han asistido un grupo de amigos para ayudarlo a vestirse colocándole la chaqueta o abotonando su camisa, todos gestos simbólicos en el papel que le ayudan a prepararse para el gran día, por último Bacco coloca un pedazo de hierro en uno de sus bolsillos para ayudar a ahuyentar a los espíritu