Mundo ficciónIniciar sesiónVlad estaba sentado a la cabeza de la larga mesa con los directivos. Lucía radiante y descansado. Nadie imaginaría que hubiera estado bebiendo hasta altas horas de la madrugada. La única hora que saldría con Sam acabó por alargarse, un trago llevó a otro y ella terminó bailando sobre la mesa. La Sam ebria y feliz era muy diferente de la Sam ebria y furiosa.
Era atrevida, un cervatillo salvaje. Recordar el seductor striptease que ella le había dedicado casi podía hac







