27 de julio del 2021
—¿Por qué no has dejado que nuestra enfermera cure tus heridas? Se están infectando y va a ser peor. Tampoco quieres tomar medicamentos para el dolor, y no digas que no te duelen, sé muy bien que sí.
—Por supuesto que lo sabes... —ironiza, pero aun así no me mira. Sigue viendo hacia el horizonte a través de los barrotes que conforman la pequeña ventana que tiene en su celda —. No haces más que vigilarme por tus estúpidas cámaras. Dime... ¿Acaso no tienes vida propia?
Bufo y