Por Ivana
Llegó el momento en que la novia tiró el ramo hacia atrás y todas las chicas solteras tratamos de agarrarlo.
Decía la tradición que quién agarre el ramo, era la próxima en casarse.
Para mí era solo un juego, no me interesa casarme.
Luana se tiró sobre el ramo, voló por los aires como el mejor arquero atajando una pelota.
Tiro al suelo a la chica a quién le había caído el ramo en sus manos.
Luana no se enteró de nada, ni siquiera, que empujó a varias muchachas del grupo.
Es mal educada