Por Ivana
Compramos ropa para nosotras, regalos para todos nuestros amigos, también para mis sobrinos.
Ludmi le compró una triquini a Any, que me parece que es para chicas más grandes, pero ella insistió.
Le compré unas camisas, divinas, a Willy y un reloj de una marca suiza.
Ella le compró uno parecido a Walter.
La diferencia de precio, con nuestro país, era terrible.
A pesar de todo, nos divertimos.
La cultura era totalmente distinta a la nuestra, había cosas que nunca llegaría a comprender,