Cap. 20
destinado al jeque
Hamad
Por fin se ha quedado en lencería, ya pesar del discreto conjunto blanco, sin nada sensual, está sexy como una diosa griega, pero necesito más, y se lo diré.
- Quítate el sostén y las bragas Haila, y no te quites los zapatos, ¡te quiero desnuda, pero con zapatos!
'Por favor, Hamad, puedes ver mi cuerpo, no me hagas quitarme la ropa interior, estamos en tu oficina, ¿y si alguien entra?'
“Haila, nadie vendrá aquí y te quitará la maldita ropa interior y te soltará