— Lo siento, no entiendo porque…de verdad no lo entiendo — dijo Isabella sintiéndose la peor de las mujeres.
Joshua sonrió, aquella sonrisa rota lastimaba el corazón de la hermosa mujer. — No te preocupes, iremos poco a poco, por esta noche, solo déjame abrazarte — dijo Joshua sintiendo su corazón completamente roto.
Tomando a la mujer a la que había amado durante demasiado tiempo, Joshua se sintió nuevamente herido, nuevamente derrotado, Joseph siempre seria, de manera consciente o inconscient