Isabella, salía del consultorio con aquel papel en sus manos, estaba embarazada, tenia casi un mes de gestación, con lagrimas en sus ojos, se apresuro a tomar un taxi de regreso a casa, aquella noticia debía dársela de inmediato, serian padres, la emoción desbordaba imparable de su pecho que latía con fuerza, estaba feliz, más allá de la felicidad, lo amaba, amaba a Joseph Harrington y aquel hijo, era el fruto del gran amor que sentían ambos.
Llegando hasta aquel departamento donde ambos había