Mundo de ficçãoIniciar sessão– ¿¡Que!? ¿U–usted me está proponiendo, s–sexo? –el menor Hunther se ríe con cierta picardía y se inclina más a ella y asiente. –Por favor joven Bahil, déjeme tranquila, no me atormente.
– ¿Te atormento, Grecia?
Aquello me hace esbozar una sonrisa y de inmediato hago aparición para ayudar a esa pobre mujer que esta que se desmaya.
–El casanova menor de los Hunther, vaya, vaya –este voltea a verme y sonríe, Grecia de inmediato oculta su rostro entre sus manos, Dios







