Mundo de ficçãoIniciar sessãoFabian caminaba de un lado a otro, su mano izquierda, esa donde lleva un vaso lleno de licor tiembla, suspira una y otra vez, se da un sorbo tras otro, afloja nuevamente su corbata, se da un más sorbo.
–Deberías tomar asiento y pensar las cosas con más calma –la calmada voz de Tabatha se escucha desde la puerta. –Nada logras con estar de ese modo, si actúas impulsivamente las cosas resultaran peor.
–Una semana... –dice Fabian. –Una semana desde que







