«¡Carajo, había olvidado lo molesto que es hacer trabajo de oficina!», maldigo viendo la cantidad insana de papeles que se encuentran sobre mi escritorio.
Llevo todo el maldito día aquí, encerrado entre este confín de papeles. Uno tras otro, pareciera como si nunca tuvieran fin, debería estar acostumbrado, pero lamentablemente esto no es lo mío, prefiero mil veces estar en la patrulla haciendo rondas alrededor de la ciudad.
No entiendo cómo algunas personas; más que todo empresarios. Puede pasa