Aparto mi mirada del área de la cocina donde estaba antes para trasladarla hacia la sala. Siendo inquietada por la voz de Arlie, al momento de hacer esto no puedo evitar fruncir el ceño por la sorpresa que me trae verlo aquí.
«Esto tiene que ser una jodida broma, ¿Qué carajo hace él aquí? ¿Acaso no le quedó suficientemente claro la última vez que nos vimos?», medito siguiendo a mi amiga hacia la sala.
Me quedo en silencio a su lado mientras nos quedamos viendo a nuestro visitante. Uno que no es