ARYA LAWLESS
Me sorprendo porque tiene lector de retina y rostro, Alec escanea el rostro y las rejas con cerca artificial se abren permitiéndonos el paso. Hay dos caminos que rodean una zona verde y nos parqueamos al frente de la puerta donde nos espera cinco chicas vestidas con uniformes.
—Valentina, Amaya, Luz elena, María y Berta—las chicas asienten—fueron minuciosamente escogidas por mí, saben ya las condiciones y firmaron el contrato de confidencialidad el cual ustedes pidieron.
—Buenas no