Mundo ficciónIniciar sesiónEstaciono el auto y me bajó de él, aún con algunas manchas de su sangre salpicadas en mi rostro, con sangre seca en el parabrisas y sin la persona que salió conmigo. Los hombres al verme bajar intentan preguntarme algo, pero rápidamente se retractan al verme. Entro a la casa ante la vista de todos y cierro la puerta de la entrada tras de mí, sin embargo, uno de los hombres entra velozmente.
—Señorita —me llama. Me giro hacia







