Naiara
Sindri se había quedado en el templo con el resto de las sacerdotisas, algunos soldados se habían quedado también para resguardarlas. Mis señores y caballeros me acompañaban, junto con Mer la sacerdotisa, íbamos en grupos separados, unos adelantes, otros hacia atrás y yo en el medio.
Me di cuenta de que este templo, este lugar, con estas personas, que sin dudar a mi familia, había sido todo lo que yo conocía, pero a la vez, todos ellos se habían movido hasta acá, habían trastocado sus vi