Mundo de ficçãoIniciar sessãoClara se quedó mirando las llaves en el suelo polvoriento durante mucho tiempo. El metal plateado captaba la débil luz de la luna, pareciendo una pequeña estrella fría. Esto era lo que ella quería, ¿verdad? Una forma de marcharse sin dejar rastro: ni Elias, ni Thorne Industries. Solo un camino y un nuevo horizonte.
Las recogió. Pesaban. Diez mil dólares y un coche limpio eran más qu







