Por su parte Maximiliano no se salvó de una salida a la fuerza con sus “hermanos”, su suegro y su hijo. Los cuales lo secuestraron de su habitación y subieron casi en pijama al automóvil para que todos fueran a comprar un traje para la fiesta por órdenes de Jazmín y una clara amenaza de muerte si se atrevían a regresar sin haber comprado un traje para todos…
Así que por obviedad todos estaban en el sastre en esos momentos.
- Buenas tardes caballeros – les saludo el encargado, aunque su mirada e