Mundo ficciónIniciar sesiónLlegué a la Editorial jodida y con un aspecto terrible. Ese brillo y esa alegría que siempre emana de mi ser se ha esfumado de la noche a la mañana y al parecer como que por completo. Por más que trato de sonreír, simplemente no puedo.
Tessa entró a la oficina con una sonrisa enorme y un sonrojo en sus mejillas muy notorio.
—¿Qué pasa contigo hoy? Usualmente no sonríes. Ah, es que ahora entiendo; nos cambiamos de papeles, ¿o qué? —quise bromear.
—¿Las hormonas del embarazo s







