De camino a casa, Hazel observó el video que Eddie había recuperado de la cafetería. Las imágenes mostraban con total claridad a Delilah esperando junto a la ventana desde muy temprano, cada uno de sus movimientos perfectamente visible incluso para los reporteros que estaban fuera.
Si alguien decía que aquello no había sido premeditado, Hazel no lo creería jamás. Si además pudiera conseguir los registros de chat entre Delilah y esos reporteros, sería la prueba perfecta.
Pero, siendo sincera, lo