Después de todo, era el único hijo que Demian había dejado en este mundo. Esta vez, él sí había cometido un error, y Agatha debía quedarse al lado de Delilah y cuidarla como correspondía.
—Señor, el doctor ya lo ha dicho todo. ¿Quiere que lo envíe de regreso a casa ahora? —preguntó el mayordomo Hank.
Hank notó que el ánimo del anciano no era bueno y temía que, en un momento tan crítico, pudiera ocurrirle algo.
Él había presenciado todo lo que pasó la última vez y, en efecto, Agatha había dicho