Las personas sentadas a la mesa intercambiaron miradas y no pudieron evitar reírse.
—Hazel Queen, conocí a tu padre durante muchos años. Por jerarquía, deberías llamarme tío Seth. No es que no crea en ti, pero diez mil millones no es algo que se consiga solo hablando.
Sin un plan ni una propuesta detallada, nadie era lo bastante ingenuo como para creer en afirmaciones tan desmedidas.
—Señorita Queen, creo en su potencial, pero no ahora. Mi consejo es que entregue la empresa a su tío, reciba los