Mundo ficciónIniciar sesiónZerah
La incredulidad y la ira me llenaron ante la forma en que los reclamaba. —Eres increíble —escupí—, y no tienes ningún derecho cuando apenas los has conocido. —Ya te he dado mis condiciones —dijo, ignorando mis palabras—. Por las buenas o por las malas, terminarán conmigo. —¿Y qué hay de sus vidas? ¿Arrastrarlos por completo, arrancarlos de su madre? ¿Estás pensando en eso cuando haces tus amenazas? —repliqué—. Escúchate. Ni siq






