Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de ayudarle a secar el pelo, interrumpí nuestra conversación, y es que debía darme prisa para bañarme, ya que tenía que descansar para ir al trabajo mañana. Mi ropa interior estaba muy sucia, pero no iba a poder lavarla a mano ahora. A Mónica le presté una camisa que hace mucho tiempo no usaba, y que era bastante ancha como para cubrirla un poco. En realidad, no sabía que lo más complejo aún faltaba por ocurrir







