Capítulo 74
Estoy aterrada, nunca me ha gustado ver armas, mucho menos cuando estas están apuntando en mi dirección, me quedo impresionada con la facilidad con la que Sara se enfrenta a ellos, pero yo solo soy capaz de apretar la mano de Esteve todo lo fuerte que las mías propias me lo permiten.
No sabe lo apenado que me encuentro – les dice Esteve, luego se ríe a carcajadas – es mentira, no me siento nada apenado – hace que me acerque a él, luego saca una hoja de papel de su bolsillo y la abr