94. LA SEGUNDA PRIMERA NOCHE.
A la mañana siguiente amanecen abrazados, el sueño que durante muchos años había tenido Dalila, por fin se hace realidad, el de poder despertar a su lado, está muy contenta de tenerlo ahí, delante de ella, por segundos duda si es real o si solo se lo imagino, pero lo tiene ahí, al lado de ella, puede tocarlo y le da un pequeño beso en los labios, trata de salir de la cama, quiere vestirse antes de su pequeño entré y los vea, Mustafá tenía rato despierto pero disfrutaba el tenerla entre sus braz