72. NO HE PERDIDO LAS ESPERANZAS DE QUE ALGÚN DÍA ME AMES.
Ibrahim la sigue, la abraza por la espalda y empieza a hablarle dulcemente al oído.
— Es verdad al principio te utilice, porque eras la madre de Ahmed, quería aprovecharme de eso — le dice mientras continúa abrazándola.
— Pero cuando más te conocía, más me enamore de ti, no sé qué me pasa, pero cada vez que te veo me olvidó por completo de la intención de vengarme de mi hermano, piénsalo bien podemos intentarlo y ser una pareja de verdad, junto con Ahmed podríamos ser una familia — le dice, t