Paul se sintió aliviado con el correr de los días al ver que William no andaba cerca. No se animó a preguntarle nada a Kathryn porque sabía que ella se pondría a la defensiva. Tal vez, el sacerdote, se cansó de su juego y había decidido marcharse, era fácil notar la cara de tristeza de Kathy, o habían discutido y finalmente se separaron. Cómo sea, era un buen augurio que ya no la rondara; con suerte nunca regresaría y la dejaría en paz.
Kathryn se ocupaba solo de su trabajo, buscaba más cosas