Mundo de ficçãoIniciar sessão- ¡Señor, disculpe! - La secretaria de Damião abrió un poco la puerta. - ¡El señor Ricardo y el delegado quieren verte!
- Envíelos, por favor.
Se volvió hacia los dos, pidiendo entrar y abriendo la puerta. Damião se levantó.
- ¡Buenos días mi hermano! - Saludó a Ricardo.
- Buenos días, siéntese aquí, por favor. - Damião señaló los sofás. -







