—Doctora, pero cuanto tiempo tengo exactamente —pregunta aun aturdida por aquella inesperada noticia.
—Por el tamaño, calculó dos a tres semanas máximo, Rebecca.
La respuesta de Rosa deja pensativa a la pelicastaña, quien ese instante se reclina en la camilla y revive mentalmente sus encuentros sexuales con Emilio, en especial aquel donde él no pudo evitar correrse dentro de ella. Llevaba días embarazada sin saberlo.
—¿Sucede algo Rebecca? ¿Estás bien?
Una lágrima se desliza por el rost