Capítulo XVI...
Y así Aranza se queda dormida entre los brazos de Sebastián, pero con sus manos reposando juntos sobre el vientre de la joven madre.
-“Y bien…”
-¿Qué pasa? – mientras ve a Aranza dormir dulcemente
-“¿Qué tal, qué se siente dormir con tu esposa?”
-Es lo más maravilloso del mundo – dando una sonrisa de idiota
-“¿Ya no piensas que es un castigo? – dando una sonrisa burlona”
-Castigo sería volver a pasar la noche con la perra de Lucía ¿en qué pensaba cuando traía a esa zorra a mi casa?
-“Bueno la c