87. Planes peligrosos
Steve sentía cómo la mano fría y temblorosa de Emma le apretaba la suya sobre sus piernas.
Estaba nerviosa y no era para menos.
— Todo va a salir bien, tranquila. Hablé con Vladímir y debo aceptar que parece un hombre confiado en lo que hace – Steve la abrazó a su lado y la hizo recostarse a su pecho.
Estaban esperando en la parte de atrás de un auto negro, discreto y estacionado en un callejón desierto y oscuro de esta parte marginal de la ciudad, muy cerca de donde antes Emma vivía.
Sus ojos