Mundo ficciónIniciar sesión—Sí… ganaste— susurró Adele chasqueando la lengua —ni sé ni por qué jugué ¡Siempre me ganas jugándolo! Pensé que tendría suerte.
—Míralo por el lado bueno, hermana. Podrás estar con Joel y Samuel todo el tiempo mientras regresamos, gozarás de tranquilidad mientras el amargado de mi cuñado está siendo domado muy lejos de aquí— sonrió de manera juguetona mientras golpeaba el hombro del mayor.







