Mundo ficciónIniciar sesiónThoma continuaba en el mismo lugar a pesar de que Adele no pudiera continuar con su trabajo gracias a la presencia de su mayor. —¿Acaso me permitirías trabajar?— preguntó ella girando en dirección del mayor, sus rostros quedaron tan cerca que podían sentir con facilidad la respiración del otro.
El gesto de sorpresa de Adele se mantuvo tan solo un par de segundos,







