Marília corrió a su habitación llorando compulsivamente y su desesperación la dejó sin aliento. No podía soportar más tanta persecución y no saber por qué su corazón vacilaba cuando solo debía sentir odio por él.
Marília
¿De nuevo quiere atormentarme con su presencia y si yo saliera de esa ciudad? ¿Será que así él dejaría de buscarme? No lo creo, Vinícius me encontraría con la ayuda de sus hombres de confianza… Yo tengo que seguir firme y no dejar que él me conmueva con sus palabras. Se quedó s