Mundo ficciónIniciar sesiónAmir
Y todo se vuelve tan surrealista que nuestro cerebro no llega a entender y sin darnos cuenta nuevamente de que hemos sido azotados, golpeados por una mentira cruel y despiadada una tan grave que no merece el perdón ni el arrepentimiento.
—Habibi, di algo por favor— escuché por la otra línea.







