—No quiero ir más a casa de Vicki,— dijo Anthony de la nada.
Edmond y Belinda intercambiaron miradas de preocupación. Belinda reconoció la petición de Anthony para hablar. Estaba listo para decir su parte de la historia.
—Anthony, mírame,— Edmond espero hasta que tuvo la atención del pequeño. —Nunca tendrás que hablar o ver a Vicki, jamás. ¿Vale?—
—Vale,— Anthony parecía satisfecho con la declaración.
Cuando Edmond no dijo nada más al respecto, Belinda se aclaró la garganta.
—¿Te dijo Vicki por