Luego de la discusión de Pablo con Alejo, este se mantiene algo distante de su jefe, eso sin decir que no ha tenido tiempo para hablar siquiera con Amanda, apenas cruzan una que otra mirada y tampoco ausentarse para ver a Elena. Sin embargo, tiene dos visitas que hacer y debe hacerse el tiempo para ello.
Esa mañana, sorpresivamente, Alejo lo manda a llamar con Rubén.
—Allí te llama el jefe. —le dice en tono imperativo su compañero.
—En seguida voy —responde, mientras bebe su café.
—Yo qué tú no