Con el nuevo día, llegaron también las nuevas esperanzas, Zashirah, se giró observando a su gemela dormir a su lado, sonrió, agradecía mucho que su hermana se preocupara por ella, y que hubiese intentado protegerla, agradecía también que pudiesen solucionar aquella situación de la mejor manera posible, amaba demasiado a su hermana, y no podría estar enojada con ella, aunque quisiera.
Con cuidado salió de la cama y se dispuso a prepararse para el nuevo día, rogaba internamente a Alá para que lo