Marie Moreau
— Bajo del caballo temblando exactamente frente a la plaza, que se encuentra frente a un pequeño poblado, el calor es infernal, el sudor hace que la ropa se pegue a mi cuerpo, Mateo no se ve mejor que yo, se despoja de su chaqueta apenas llegamos.
—Gracias.—Susurro a la policía montada, siento que estoy en una maquina el tiempo...Todo se luce como si estuviésemos en otra época, desde las fachadas de las casas hasta la forma de vestir de las mujeres.
—¡Señorita Moreau!—, Un grito los