—Bien… Entonces, supongo que te veré en un par de días, ¿no? —pregunta él cuando salimos del laboratorio.
—Sí. Supongo que debemos esperar a que ellos notifiquen. Como fui yo quien pagó el procedimiento, asumo que va a ser mi correo el que usen para notificar. —le respondo suavemente, intentando que no note mi nerviosismo.
—Está bien, si eso es todo, supongo que llegó el momento de decir “Adiós”. —dice Caleb y se despide con la mano rápidamente. Noto su indecisión sobre sí permitirme despedirme