Capítulo 2
Mi polla estaba durísima ahora, esforzándose tan dolorosamente contra mi cremallera que podía sentir cada latido en ella, goteando precum que ya empapaba mis boxers, y me moví intentando esconder el bulto pero él lo vio.
Siempre lo veía, joder.
—Jake —empecé, mi voz quebrándose como un adolescente.
Él dejó su cerveza con fuerza en la mesa, el sonido fuerte en la habitación silenciosa. —Mírame.
Lo hice, lentamente. Sus ojos estaban oscuros, con las pupilas muy dilatadas, y había pura