24. Mi única verdad
24. Mi única verdad
⤝MILA⤞
El alma se me escapa del cuerpo, y me quedo inmóvil, como una estatua de piedra, con la mirada clavada en el rostro de mis padres.
—¿No llegaban por la noche?
—Era la intención, Mila —responde mi padre con seriedad.
Maldigo al darme cuenta de que no he pensado la pregunta, sino que la he hecho en voz alta. Además, el tono empleado por mi padre no deja dudas de lo enojado que se encuentra.
—Sin embargo, hemos decidido venir directamente a tu apartamento. Hay cosas que n