El día siguiente fue igual de intenso Antonio se levantó temprano y fue a buscar a los trabajadores. Al llegar al Orfanato, comenzaron de inmediato a sacar el piso mientras llegaban los materiales de construcción, el piso de madera estaba apolillado, roto y las tablas crujían con cada pisada. Mientras los trabajadores hacían aquello, Antonio fue al comedor y pudo ver a Benjamín comiendo al lado de Lala. Allí le guiñó un ojo y volvió a la sala.
Los materiales no tardaron en llegar, dos trabajado