Mundo ficciónIniciar sesiónSylvana:
Me tumbo de nuevo en la cama y dejo salir las pocas lágrimas que quedan en mí. Odio estar aquí, ¿Pero qué otra cosa puedo hacer?, No tengo dinero para irme. Más precisamente no llegaría ni al centro caminando y no llevo ni un dólar para comer que no sea propiedad de Kaleb Rocca.
Prácticamente estoy en la ca







