Pov: Adrián Cortés.
Mientras mis manos se deslizan por su vientre levantando su camisa sin despegar mis labios de los suyos sigo repitiendo que solo es una despedida.
Mi cuerpo se niega y mi mente mucho más.
No trae sostén, tan deliciosas y suaves que son, ¿Cómo imaginar que nunca más podré tocarlas ni sentirlas?
Solo subo su camiseta liberando sus tetas preciosas y necesitadas. Son mías y me necesitan ¡Maldición!
Suelto su boca y paso mi lengua por una ellas rodeando su pezón rosadito y qu